En el año 2004, y después de 10 años de experiencia, creamos Nocaut como una manera de darle identidad a lo que nos gusta hacer en nuestro trabajo. Y en esto nos encontramos con Cortázar, quien tenía una enorme afinidad por el boxeo. Él decía que mientras la novela se podía comparar con una pelea que había que ganar por puntos, el cuento debía ganar por nocaut, con un golpe sorpresivo a la mandíbula del lector. En nuestro trabajo todo el tiempo contamos historias, cuentos breves sobre gente, productos, empresas y nuestro desafío es generar ideas y contenidos que puedan producir esa conmoción creativa a la que se refería Cortázar.
En el año 2004, y después de 10 años de experiencia, creamos Nocaut como una manera de darle identidad a lo que nos gusta hacer en nuestro trabajo. Y en esto nos encontramos con Cortázar, quien tenía una enorme afinidad por el boxeo. Él decía que mientras la novela se podía comparar con una pelea que había que ganar por puntos, el cuento debía ganar por nocaut, con un golpe sorpresivo a la mandíbula del lector. En nuestro trabajo todo el tiempo contamos historias, cuentos breves sobre gente, productos, empresas y nuestro desafío es generar ideas y contenidos que puedan producir esa conmoción creativa a la que se refería Cortázar.